sábado, 11 de julio de 2009

LA CULTURA DEL SUICIDIO EN JAPÓN

El Club Del Suicidio - (Suicide Club)

En primer lugar decir que yo no estado en Japón lo suficiente como para decir como son los Japoneses al 100% y menos aún, sin haber vivido allí demasiado tiempo, sin saber japones y si penetrar de lleno en la sociedad japonesa. Pero leyendo mucho, viendo peliculas de culto japonesas, debatiendo con gente que ha vivido allí y después de haber tenido una relación con una Japonesa y como fue el final de esta... he llegado a una conclusión.

Conclusión :

Hay que reconocer que los japoneses se han montado una sociedad y un país que esta a años luz de cualquiera de occidente y la verdad es que aunque envidio algunos de los valores que tiene la cultura japonesa, hay otra parte oculta que no me gusta nada de los japoneses, me da la impresión que se sucumben a todo tipo de consumismo, moda, estilos, lo cual los hace ser demasiado superficiales, débiles y estar bastante vacios y perdidos, por no decir que se pasan toda la vida trabajando para no pensar y ver la autentica realidad. Todo ello promovido por un gobierno ávido de dinero y poder que lleva a toda la sociedad como "corderitos " entre tecnología punta y mensajes subliminares constantes impresos en luces de neón que te devoran el cerebro poquito a poco, y te anulan esa parte que te hace decidir y dudar y pensar antes de tomar cualquier decisión. Igual me equivoco, y también pienso que es muy fácil hablar sin conocer el tema de lleno, pero la impresión que me queda es que son personas que se encuentran en una "transición" de pérdida de identidad total. Han tenido unos valores, unas costumbres y unas tradiciones milenarias que empiezan a perder o cambiar poco a poco, y se encuentran como un poco perdidos entre dos mundos opuestos completamente, Occidente y Oriente, dos mundos los cuales jamas llegaran a entenderse ¿no creeis?. No quiero parecer pedante y redicho, es solo una opinión. pero no me suelo equivocar en mis planteamientos y ahora lo vereis . No creo que sean ni mejores ni peores que los occidentales, somos culturas diferentes y punto. Pero lo que no comprendo y lo que mas me alucina de todo este tema, es lo de quedar para suicidarse y es que si se pone de moda suicidarse, los jóvenes japoneses son capaces de suicidarse por ir a la ultima, o que existan una especie de clubs del suicido a través de internet y se lean mensajes tan dantescos como este :

Internet:

¿Estás pensando en suicidarte?, dice un sitio web adornado con calaveras y saturado de negro y rojo. Éstas son las páginas que incentivan a gran cantidad de jóvenes y adultos japoneses a suicidarse. En ellas se pueden leer mensajes como: "Tengo 15 años y he perdido las ganas de vivir. ¿Pueden darme una buena receta para morir?" o bien cosas como "Busco a alguien que quiera morir conmigo. Envíame un correo". También incluyen listas de los mejores y más seguros métodos de perder la vida. En Japón hay miles de estos sitios.
Asi que como colofón a mi planteamiento Os invito a que véais esta gran obra y que respalda todo lo que pienso y mantengo Una pelicula de culto donde las halla del gran genio "Sion Sono" y que habla de todo lo que expuse en el principo de esta entrada Al verla hace poco tiempo Me di cuenta de que todo era como pensaba la vi hace muy poco tiempo y alucine, debo decir que me sorprendió, no tanto por sus escenas algo gore, que de por sí son bastante fuertes, sino por su innovador planteamiento y su dura crítica a la sociedad nipona de la manera más sarcástica y potente. y con toques en algunos momentos tan tetricos como las grandes obras de "David Lynch" o la "Naranja Mecanica" del gran "Stanley Kubrick" Cuando la veais espero vuestras opiniones Y me quedo con una frase que define a la pelicula y la realidad del asqueroso y dificil mundo que nos ha tocado vivir a los jovenes de hoy en dia (el vacío que sienten los jóvenes)

El Club Del Suicidio - (Suicide Club) Jisatsu Circle (Jisatsu Saakuru)

http://www.aullidos.com/pelicula.asp?id_pelicula=833

Club es ante todo un retrato alucinado y delirante de la sociedad japonesa actual, con todas sus terribles contradicciones y miserias. Es también un retrato del caos de la gran ciudad,Tokyo, donde Internet, Los grupos musicales de radio formula, las drogas y el vacío que sienten los jóvenes, se mezcla con las tradiciones y los sentimientos. Una película cuando menos distinta, donde nada parece estar en su sitio, adoptando el Surrealismo en la exposición de los hechos como la única forma de contarlos. Suicide Club tiene escenas bastante fuertes, pero también es divertida, también es adorablemente cutre en muchos aspectos, falsamente trivial en ocasiones y tremendamente profunda en otras. Se acerca en muchos aspectos al cine de David Cronenberg por la crudeza de sus imágenes y al de David Lynch por su capacidad de mostrar situaciones imposibles. estamos seguramente, eso si, ante una obra de culto que ganara adeptos poco a poco, quizás incluso se forme un club, el Club del Suicidio.

La cultura del suicidio en Japón
SUICIDIOS COLECTIVOS EN JAPÓN... COORDINADOS "ON LINE":
El harakiri del siglo XXI

Matías Bakit Rodríguez



En Japón los suicidios son recurrentes. Miles de personas buscan escapar al frenético ritmo de vida que llevan e incluso medios como internet están ayudando a eso.

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"La muerte no es eterna; el deshonor, sí. El samurái nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida".

Así reza el Bushido, popularmente conocido como el "Camino del samurái", que funcionaba como el código que estipulaba el modo de vida de los famosos guerreros japoneses, que dominaron el país entre los siglos IX y XII.

Para ellos la muerte en batalla era un honor, algo que traería respeto de por vida sobre el guerrero y los suyos. Por eso, el ser derrotado en batalla era el deshonor más grande que existía y ante eso no había otra salida más que la muerte. Si ésta no venía de parte del enemigo, era el mismo samurái el que se autoeliminaba con el seppuku, al abrirse el estómago con su katana. El seppuku es conocido actualmente como el harakiri.

Hoy Japón ha cambiado mucho. Es una de las naciones más desarrolladas del mundo, sus industrias de ciencia, tecnología, cine, animación y muchas otras son líderes globales. Tanto es así, que el famoso logo de made in Japan nos sale hasta en la sopa, en muchas de las cosas que compramos y consumimos.

Sin embargo, algo falta, pues a pesar de toda su tecnologización, en el Imperio del Sol Naciente muchas personas no son felices.

Los nuevos samuráis están siendo derrotados por el mundo moderno y su solución es la misma que la de sus antecesores: el
suicidio.

Harakiri moderno

El martes 12 de octubre de 2004, la policía japonesa hacía un descubrimiento macabro. Los cuerpos de siete personas (4 hombres y 3 mujeres) fueron encontrados en un auto arrendado. ¿Diagnóstico?
Suicidio colectivo. El más grande hasta ahora de toda la historia de Japón.

Lo grave es que no se trata de un caso aislado. Desde mediados del año pasado hasta hoy (el último caso fue la semana pasada), más de 30 personas se han quitado la vida de forma grupal, generando un efecto dominó en la sociedad japonesa, que suma una moda bastante amarga comparada a las que suelen invadir su globalizada vida.

Pronto se iniciaron las investigaciones, y los indicios apuntaron hacia un responsable bastante acorde con los tiempos: la internet.

"Para algunos jóvenes, que están en sus veintitantos, el cambio a la vida laboral e incluso las responsabilidades que reciben en los últimos años de colegio son demasiado fuertes. Antes de eso nunca habían tenido problemas debido a su crecimiento en la economía desarrollada del país", dice Yoshimura Mako, doctor en Ciencias Sociales de la Universidad Hosei de Tokio.

En ese momento sobreviene el aislamiento y la soledad, cuyo mejor remedio, especialmente en una sociedad tan desarrollada como la nipona, es la web.

Una vez ahí, es sólo cuestión de tiempo para que estos jóvenes deprimidos y solitarios encuentren los "Clubes del
suicidio", que son páginas de internet muy comunes en Japón, que incitan al suicidio y que sugieren métodos rápidos y poco dolorosos para quitarse la vida, mediante foros y chats. Aunque hay un factor mucho más importante que motiva a todas estas personas.

"Esta gente usa internet como una herramienta para juntarse en sus intentos de
suicidio. Esa gente no es lo suficientemente valiente para atentar ellos solos en contra de su propia vida, pero una vez que se juntan varios con la misma idea son capaces de hacer cualquier cosa", cuenta el sociólogo Yuichi Ikeda.

Así, los interesados en quitarse la vida se ponen de acuerdo, analizan el mejor método para hacerlo y, sin importarles que haya un perfecto desconocido al lado, llevan a cabo su objetivo con perfecta limpieza (el método más usado es la intoxicación con monóxido de carbono, dentro de un auto totalmente sellado).

Se sabe que hay individuos que alientan la desesperanza y los deseos de
suicidio que no tienen ningún interés en participar en éstos, situación que está siendo analizada por la policía japonesa, hasta ahora sin éxito.

"Ellos no son contrarios a morir, ni a morir con desconocidos. Para ellos, la muerte es sólo una forma de irse o escapar de la desesperación del presente", dice Mako.

"El samurái nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida".

Así vivían los antiguos guerreros, que tenían prohibido amargarse ante la posibilidad de la muerte.

Esta tradición ha llegado hasta hoy, por lo que los problemas de depresión, estrés y otros son tratados como "normalidades sociales". El
suicidio, a su vez, es una alternativa triste, pero válida.

"En la cultura japonesa tradicionalmente se ha visto al
suicidio como un entendible último recurso para la gente que siente que no puede continuar con su vida. No hay una gran prohibición como pasa en el catolicismo e incluso, en algunas oportunidades, es visto como un acto heroico", dice a "El Mercurio" la especialista en estudios sociales japoneses, Patricia Steinhof.

Cada año, muchos ancianos nipones se autoeliminan para no ser una carga para sus seres queridos y cientos de jóvenes año a año se lanzan a las vías férreas, a menudo porque no pueden enfrentar un fracaso.

Amor, lealtad, honor, escape, pero no cobardía, son algunas de las razones que llevan a miles de japoneses a cometer
suicidio, siguiendo el modelo de samuráis y kamikazes (ver recuadro).

TRADICIÓN SUICIDA:

HARAKIRI

Para los samurais, el harakiri o seppuku era una demostración de honor y coraje, así como una forma de evitar que la humillación de la derrota cayera sobre él y su estirpe. Consistía en una ceremonia en la que el sacrificado se abría el estómago de izquierda a derecha y en vertical con la katana. Luego, su ayudante (kaishaku) lo remataba cortándole la cabeza. Un caso conocido de esta práctica es el del escritor Yukio Mishima, quien en 1970, cuando estaba en la cima de su carrera se hizo un harakiri en rechazo a la sociedad de la post guerra.

KAMIKAZES

Luego de la derrota en la batalla naval de Midway, en 1942, en el seno del ejército japonés que luchaba contra Estados Unidos creció la convicción de que la única forma de detener el avance de las tropas norteamericanas era tomar medidas desesperadas. Así nacieron los kamikazes, cuyo nombre significaba "viento divino". La estrategia consistía en que jóvenes pilotos voluntarios cargaban sus zeros de explosivos y se lanzaban en picada contra los enemigos, sin importarles su propia muerte. Todo por el honor y el imperio.

INTERNET

¿Estás pensando en suicidarte?, dice un sitio web adornado con calaveras y saturado de negro y rojo. Éstas son las páginas que incentivan a gran cantidad de jóvenes y adultos japoneses a suicidarse. En ellas se pueden leer mensajes como: "Tengo 15 años y he perdido las ganas de vivir. ¿Pueden darme una buena receta para morir?" o bien cosas como "Busco a alguien que quiera morir conmigo. Envíame un correo". También incluyen listas de los mejores y más seguros métodos de perder la vida. En Japón hay miles de estos sitios.

EL FENÓMENO DE LOS HIKIKOMORI:

Aislados frente al computador

Se podría esperar que, tras ver cómo suben los índices de personas que terminan con su vida, el gobierno, las instituciones y las familias japonesas golpearían la mesa con medidas claras y rotundas. Esto, hasta ahora, no ha sido así.

El principal problema es que la depresión de la comunidad debido a la situación laboral y a las imposiciones de la sociedad es tan fuerte que ya está prácticamente institucionalizada. En ese caso, ¿qué puede hacer el gobierno? Nada, salvo mejorar la situación económica y, como dijo el Primer Ministro Junichiro Koizumi, "esto no tiene una solución rápida".

Además, sólo hace algo más de cuatro años que hay una verdadera conciencia de que la depresión y el estrés son enfermedades que deben ser tratadas con médicos y psiquiatras.

Íconos de esta situación son los Hikikomori, que básicamente son grupos aislados de la sociedad.

"Ellos son adolescentes que se retiran de la sociedad y el colegio, debido a que están deprimidos o bien no encajan en las rígidas demandas de la educación japonesa. Suelen aislarse en sus casas, sin hacer ningún tipo de actividad en grupo y pasan horas frente al computador sin hacer nada", dice Patricia Steinhof.

La cantidad de estos jóvenes, únicos en el mundo, es de 1,6 millones. Tan fuerte es este fenómeno que, a veces, se aíslan absolutamente por 20 ó 30 años. ¿Alguien les dice que vayan al doctor? Nadie.

Otra arista del problema es la de los sitios de internet que incitan al
suicidio. Esto es difícil de normar, pues en la web no se usan nombres reales, ni se ven las caras.

Como en muchas otras partes del mundo, se necesita una legislación que regule la creación de las páginas, pero esto tampoco sería muy eficaz.

"Si tú cierras una página web, luego ésta puede volver a aparecer en cualquier parte del mundo", dice Parry Aftab, directora ejecutiva del grupo internacional, Wired Safety, que se encarga de monitorear los contenidos de la web y advertir a los diferentes países de los problemas que puedan aparecer.

"La única solución es que en Japón se promuevan iniciativas de salud mental y se generen grupos que destaquen lo lindo de la vida y no los beneficios del
suicidio", agrega.

Por ahora, es difícil que pase.



Adolescentes se suicidan arrojándose desde piso 14 de un edificio

TOKIO.- Los cuerpos sin vida de dos adolescentes fueron encontrados en el estacionamiento de un complejo habitacional ubicado en el distrito tokiota de Kita luego que ambos saltaron desde el piso 14 constituyéndose en un nuevo caso de
suicidio protagonizado por menores de edad, informó Fuji TV.

La televisora citando fuentes policiales agregó que los adolescentes de 16 y 17 año cursaban estudios en una escuela secundaria de la prefectura de Saitama.

La policía encontró un cuaderno que pertenecía a uno de los suicidas donde había escrito "estoy cansado de estudiar". También ubicó dos pares de zapatos y dos maletas en el piso 14 del inmueble.

Los padres de los menores manifestaron que no tenían idea y se mostraron muy sorprendidos por la decisión tomada por sus hijos.

De acuerdo a cifras oficiales, durante el 2003 unos 34.000 japoneses acabaron con sus vidas y además el número de suicidios de menores de 19 años se ha incrementado en un 22 por ciento.


MURIERON POR INHALAR MONÓXIDOD E CARBONO[center]
Hallan en un apartamento de Tokio a cuatro jóvenes que se suicidaron tras citarse en internet[/center]
TOKIO.- Cuatro personas fueron halladas en un apartamento de Tokio en un nuevo caso de aparente
suicidio pactado a través de internet, según las autoridades niponas. El guión del suceso, en el que se selló una habitación con cinta adhesiva y se usaron braseros de carbón para producir monóxido de carbono, recuerda otras 15 muertes de los últimos meses.

Los otros casos se produjeron el pasado 11 de octubre y el 22 de noviembre y se saldaron con 15 fallecidos.

Según fuentes policiales citadas por la agencia Kyodo, los cuerpos no tenían heridas externas y fueron hallados por un amigo del dueño del inmueble que había recibido una copia de la llave de la entrada en un sobre.

Junto a la llave se encontraba además un papel con un mensaje similar a una contraseña que al parecer era para un ordenador que estaba en el lugar de las muertes pero que no pudo ser abierto por las autoridades.

Dos de las víctimas fueron identificadas como Takeshi Hattori, empleado de empresa y dueño del apartamento de 27 años, y Kazuhisa Namatame, de 29 años. Los otros dos muertos, cuya identidad aún se desconoce, tenían edades entre los 20 y los 30 años.

Desde enero de 2003, medio centenar de jóvenes japoneses ha acabado con su vida en grupos tras acordar su muerte por internet, un método que facilita la cita mortal sin levantar sospechas.

El año pasado, hubo un total de 34.427 suicidios en Japón, es decir, un 7,1% más que el año anterior, la peor cifra desde que en 1978 se inició esta estadística.

Aunque siguen siendo los mayores de 50 años los japoneses más proclives a acabar con su vida, el porcentaje de suicidas se ha disparado en los últimos tiempos entre los jóvenes debido, según algunos analistas, al clima extremadamente competitivo de la sociedad nipona.


[center]Siete personas mueren envenenadas en dos aparentes nuevos casos de suicidio colectivo[/center]
La policía japonesa encontró ayer los cadáveres de siete personas envenenadas con monóxido de carbono después de inhalar gases de unos hornillos de carbón, en lo que parecen dos nuevos casos de suicidios colectivos, indicaron hoy, lunes, fuentes policiales.

El balance de estos pactos de muerte, organizados por lo general vía Internet, asciende ahora a 22 muertos en menos de dos meses, según las últimas cifras oficiales.

"Tres personas --un hombre y dos mujeres de entre 20 a 30 años-- aparecieron muertas en un automóvil" el domingo en la estación termal de Minakami, al norte de Tokio, precisó un portavoz de la policía local. "En el coche había un hornillo de carbón (...) Es muy probable que se hayan suicidado", añadió.

El mismo día fueron descubiertos en un piso de Tokio los cuerpos de cuatro hombres que habían cometido al parecer un
suicidio colectivo inhalando gases de un hornillo de carbón.

El lunes pasado, la policía encontró otros seis cadáveres y en octubre nueve jóvenes de 20 ó 30 años se quitaron la vida cerca de Tokio respirando monóxido de carbono en el interior de unos vehículos alquilados.

Este fenómeno -suicidios organizados en grupo por la red y cometidos en el fin de semana- está en auge en Japón. Japón es el país con el índice de suicidios más alto del mundo industrializado (24,1 por 100.000 habitantes), es decir tantos suicidios como Estados Unidos, que tiene el doble de población.

Los suicidios han alcanzado la cifra récord de 34.427 en 2003 en Japón, es decir, un 7,1% más que en 2002. El número de suicidas menores de 19 años ha aumentado un 22%.


Otros tres cuerpos en un automóvil
El segundo suceso se produjo en la provincia de Hyogo, a unos 450 kilómetros al suroeste de Tokio, donde, en un aparcamiento de una zona forestal, la policía halló otros tres cuerpos dentro de un automóvil tipo turismo.

Los cadáveres correspondían a tres jóvenes que también habían elegido el método de encender varios braseros de carbón dentro del automóvil, tras sellar las ventanas, para asfixiarse.

Aunque la policía no ha podido confirmar si estos dos casos están relacionados, fuentes cercanas a la investigación no descartaron que estos aparentes suicidios se hayan producido de acuerdo con los llamados 'pactos de la muerte' por internet.

Desde enero de 2003, medio centenar de jóvenes japoneses ha acabado con su vida en grupos tras acordar su muerte por internet, un método que facilita la cita mortal sin levantar sospechas.

El pasado 11 de octubre, nueve jóvenes se mataron de esta forma en dos sucesos independientes pero con la misma pauta suicida.

En uno de los casos murieron cuatro muchachos y tres chicas juntos en un automóvil, y en el otro eran dos mujeres de 21 y 27 años las que perecían dentro de otro vehículo.

En ambos casos la forma de morir era la misma: asfixiados por el monóxido de carbono desprendido por los braseros.

Tres semanas antes, en septiembre, otros cuatro jóvenes se suicidaron con braseros similares en un automóvil estacionado a cinco kilómetros del aparcamiento de los montes de Minano, al noroeste de Tokio, donde apareció el vehículo con los siete chicos y chicas muertos.

El año pasado, hubo 34.427 suicidios en Japón, es decir, un 7,1 por ciento más que el año anterior, la peor cifra desde que en 1978 se inició esta estadística.

Aunque siguen siendo los mayores de 50 años los japoneses más proclives a acabar con su vida, el porcentaje de suicidas se ha disparado en los últimos tiempos entre los jóvenes, muchos de ellos incapaces de adaptarse al clima extremadamente competitivo de la sociedad nipona.

[center]Una investigación indica que Internet facilita los suicidios[/center]
Un informe psiquiátrico del British Medical Journal advierte que los suicidios concertador a través de Internet podrían estar aumentando, según señala hoy
Sky News.

Sundararajan Rajagopal escribió que los chats y sitios Web le permiten a más personas conocerse y organizar sus muertes.

Conocidos como "cibersuicidas", estos aún son muy escasos, de hecho el número de sucesos de este tipo ha bajado en un 27 por ciento en 39 años.

No obstante, Rajagopal dijo que esto podría cambiar debido a la facilidad con la que la gente clínicamente depresiva puede acceder a sitios Web orientados al
suicidio. Sostuvo que en promedio un pacto suicida se hace cada día en Inglaterra y Gales, mientras que en octubre las muertes de nueve personas en Japón estuvieron vinculadas con suicidios arreglados vía Internet.

"Un creciente número de sitios Web describen gráficamente métodos de
suicidio, incluyendo detalles de dosis de medicamentos que podrían ser letales si se ingieren en grandes cantidades", escribió. "Los recientes pactos de suicidios en Japón podrían ser hechos aislados en un país que ha mostrado tener la tasa más alta de pactos suicidas", precisa.

"O bien, podrían ser un presagio de una nueva perturbante tendencia en los pactos suicidas, con más de estos incidentes, incluyendo a extraños reunirse por Internet, lo que cada vez se hace más común"


[center]SUICIDIO EN LAS VÍAS[/center]

SALTAR BAJO LAS RUEDAS DE UN TREN ES UNA FORMA DE SUICIDIO DESESPERADA Y VIOLENTA QUE DEJA UN ENORME TRAUMA A LOS CONDUCTORES IMPLICADOS. ES ALGO QUE SUCEDE EN TODO EL MUNDO EN UNA ESCALA ALARMANTE
Segundos antes de una potencial colisión con una persona que aparece, de forma repentina e inexplicable, en medio de la vía del tren, el conductor debe tomar una decisión: ¿Debe arriesgarse a descarrilar accionando el freno de emergencia que, en cualquier caso, no detiene de inmediato el tren? ¿Atravesará esa persona la vía velozmente y correrá, en ese caso, un riesgo innecesario?
Este dilema instantáneo debe ser terrible, igual que la mirada de terror, según los conductores que la han visto, en el rostro de la víctima justo antes de ocurra el impacto. Es imposible saber si se trata de un
suicidio o de una simple imprudencia. De cualquier manera, esa mirada queda congelada en la memoria del conductor y formando parte del cóctel tormentoso de sensaciones que le mantendrá lejos de su trabajo durante semanas e incluso meses. Ataques de pánico, inestabilidad emocional, alcoholismo, miedo y ansiedad son algunas de las reacciones típicas que los psicólogos aseguran permanecen a largo plazo.
Estas experiencias pueden parecer extremas, pero tristemente no son infrecuentes. El sindicato alemán Transnet ha registrado mil suicidios ferroviarios cada año en todo el país y más de 1.300 incidentes provocados intrusos en las vías. En el año 2000 murieron 463 personas en los Estados Unidos mientras atravesaban las vías y 414 resultaron heridas. En Japón los suicidios se han multiplicado hasta los 30.000 al año durante los últimos cuatro años. En su mayoría se trata de hombres de mediana edad, las víctimas principales de las medidas de reestructuración impuestas por las compañías afectadas por la recesión económica. En Japón se dan cada año unos 800 casos de
suicidio por arrollamiento de tren.
En la década de los noventa el número de suicidios, sólo en una red ferroviaria operada por la Compañía Ferroviaria de Japón Oriental (JR East), aumentó de 81 anuales a principios de la década, a 212 en 1999.


[center]Aparecen los cuerpos de tres personas en un posible nuevo caso desuicidio colectivo[/center]
TOKIO, 7 (EUROPA PRESS)
La Policía japonesa descubrió hoy los cuerpos de tres personas envenenadas con monóxido de carbono, en lo que podría ser un nuevo caso de
suicidio colectivo, según informaron fuentes policiales.

El balance de este tipo de actos suicidas, por lo general organizados a través de Internet, se eleva a 32 muertos en menos de dos meses, según las últimas cifras oficiales.

Los tres últimos cadáveres fueron localizados en el interior de un automóvil aparcado en una carretera forestal en la prefectura de Oita (sur), precisó la Policía.

Las víctimas son dos mujeres de 42 y 26 años y un hombre de 19. En el asiento posterior del vehículo se ha hallado un hornillo portátil. Los dos fallecidos más jóvenes dejaron sendas notas en las que anunciaban su
suicidio y presentaban sus excusas, añadió la Policía.

Los suicidios colectivos cometidos en fin de semana se han convertido en un fenómeno creciente en Japón, posiblemente acrecentado por su impacto mediático. Por sí solos, numerosos jóvenes japoneses con problemas de depresión posiblemente no serían capaces de dar el paso, pero Internet les ha facilitado la tarea.

Japón tiene la tasa más alta de suicidios del mundo industrializado, con 24,1 por cada 100.000 habitantes. Registra tantos suicidios como Estados Unidos, cuya población duplica a la japonesa.


Tokyo Nikki escribió:En una de las laderas del monte Fuji, entre los límites de las prefecturas de Yamanashi y Shizuoka se extiende un frondoso bosque conocido como Jyukai (樹海, literalmente "Mar de árboles"), de una extensión equivalente al terreno comprendido entre la línea Yamanote, la más famosa línea de tren circular de Japón.

El bosque es una trampa mortal para montañeros tanto expertos como inexpertos. El terreno sobre el que se asienta es una inmensa colada de lava de gran contenido en hierro, lo que hace inutilizables brújulas y sistemas GPS. La frondosidad del bosque y su homogeneidad provoca que con sólo internarse unos metros, te sientas perdido y desorientado ante lugares por los que creías haber pasado antes.

Quizá sea por el sentido a peligro o impotencia que provoca el bosque, o tal vez por el olor a muerte desprendido por la vegetación putrefacta de lugares a donde no llega nunca el sol... sea por lo que sea, siguen siendo un misterio las causas que han hecho de este lugar, famoso por haber trascendiendo los límites de la leyenda negra para convertirse en una realidad macabra. Y es que cada año más de sesenta personas eligen la intimidad del bosque para suicidarse, como atraídas por el mismo imán a muerte que desorienta a las brújulas.

A la entrada, un cartel de la policía aconsejando a los potenciales suicidas que si tienen algún problema lo piensen de nuevo, y advirtiendo a los excursionistas que se intente hablar con las personas que se encuentren solas paseando por el bosque. Y es que la policía ya abandonó hace tiempo la tarea imposible de vigilar un bosque cuya extensión, frondosidad y peligrosidad desbordan.

Coches vacíos aparcados en oscuras pistas forestales. Objetos personales desperdigados por el suelo. Brillantes zapatos solitarios en medio de ninguna parte. Ropas roídas y carcomidas por la vegetación... imágenes todas con las que te topas tras un breve paseo por el interior de este bosque. Si tienes suerte, incluso verás un cadáver reciente. El premio más codiciado por las hordas de aventureros menidos a menos, cazadores de fantasmas, equipos de televisión o gente ociosa en busca de emociones.

Sólo una recomendación si decides internarte en el bosque, seguida tácitamente por todos: Si encuentras un cadáver, déjalo estar y te ahorraras las más de tres horas de explicaciones a la policía.


Otros cuatro jóvenes muertos en un aparente suicidio colectivo en Japón

TOKIO.- La policía de Hokkaido, en el norte de Japón, ha encontrado en un automóvil los cuerpos de cuatro jóvenes que, según los primeros indicios, se suicidaron en grupo inhalando el monóxido de carbono de seis hornillos portátiles.

Según indicó un portavoz de la policía de esa isla septentrional de Japón, se está investigando si este
suicidio fue pactado por Internet, como ha ocurrido en casos muy similares en los últimos meses y en los que la pauta se repite: un automóvil cerrado y braseros en el interior para producir el gas tóxico.

Éste es el tercer caso de suicido colectivo consumado que se produce en febrero en Japón, donde se ha disparado el número de jóvenes que recurren a este tipo de "pactos de muerte" por internet para poner fin a sus vidas.

Los cuerpos hallados por la policía de Hokkaido estaban dentro de un vehículo aparcado en las riberas del río Ishikari, cerca el distrito de Ebetsu, donde se consumían las cenizas del carbón de seis hornillos portátiles.

La primera inspección del lugar del
suicidio indicó que las ventanas del vehículo estaban selladas y las puertas cerradas desde dentro, aunque no se encontró ninguna nota explicativa de los jóvenes, tres hombres de entre 20 y 30 años, y una mujer que rondaba la treintena.



Los suicidios colectivos se convierten en una tendencia en auge en Japón

TOKIO (Reuters) - "Todo es horrible, quiero morir", se puede leer en un mensaje en una sala de chat japonesa en Internet. ¿Quién quiere morir conmigo?.

El incremento del número de japoneses que cada año se suicidan en grupo después de haber quedado en sitios online como éste se ha convertido en un nuevo problema para las autoridades de Japón, un país con una alarmantemente alta tasa de
suicidio.

El jueves, cuatro personas (dos treintañeros, una de 22 años y otra de 19) fueron encontradas muertas en un coche en la ribera del isla septentrional de Hokkaido, en el último caso de una cadena de suicidios colectivos ocurridos en los últimos meses.

A lo largo de febrero, al menos 16 personas se han quitado la vida de esta manera.

Como en otros casos, la policía encontró varias estufas de carbón en el coche, que tenía sus ventanas cerradas desde el interior. Los tres hombres y una mujer, que se habían encontrado a través de Internet, murieron por inhalación del monóxido de carbono que desprendían las estufas.

Los suicidios colectivos solamente representan una pequeña fracción de los cerca de 30.000 japoneses que se suicidan cada año, pero los pactos entre desconocidos para suicidarse juntos tras contactar por Internet tiene a los expertos preocupados.

"La idea de suicidarse juntos es de alguna forma reconfortante", dijo Yukio Saito, que dirige la línea telefónica "Inochi no Denwa" (teléfono de la vida). "Suicidarse a solas es triste y hace falta más valor".

"La manera en que estos suicidios están siendo tratados es muy sensacionalista por parte de los medios, y muy sugerente para personas que pueden estar pensando suicidarse".

MOTIVOS ECONOMICOS

Según datos de la policía, una cifra récord de 34.427 japoneses se suicidaron en 2003, más de un cuarto de ellos a causa de deudas o desgracias económicas.

Del total de suicidios, solo 34 murieron en grupo tras comunicarse por Internet. Pero el número ascendió a 54 en 2004 y la policía dijo que el número real era probablemente más elevado.

En Japón no existe ninguna prohibición religiosa contra el
suicidio y es ampliamente considerado como una forma de escapar al fracaso, o de salvarse de la vergüenza o las pérdidas económicas.

Pero Internet también puede ser una poderosa herramienta terapéutica. Los servicios de ayuda psicológica en Japón son aún básicos y con frecuencia están saturados, y los problemas psicológicos son con frecuencia considerados un asunto tabú.

"A las personas les cuesta compartir sus preocupaciones, especialmente cara a cara", dijo Tamura, profesor asociado a la Universidad Gakugei de Tokio. "Pero en Internet, donde nadie conoce tu rostro o tu nombre, puede ser más fácil"

Tamura, que puso en marcha una página web para personas que sufren "hikikomori" (depresión), dijo que conocía varios casos de personas que habían dejado de pensar en el
suicidio tras visitar su web


Dos mujeres protagonizan un nuevo caso de suicidio colectivo

YOKOHAMA.- Los cuerpos sin vida de dos mujeres fueron encontrados ayer jueves en el interior de un vehículo que estaba estacionado en un parque público, en un nuevo caso de
suicidio colectivo, informó Mainichi Shimbun.

Fue un empleado de limpieza quien se percató de la presencia del vehículo en el área destinada para el estacionamiento de coches de la autopista Daisan Keihin Expressway en el barrio de Kohoku del distrito de Yokohama en la prefectura de Kanagawa.

Dentro del vehículo que había alquilado se encontró un brasero con el que las mujeres de unos 30 años de edad optaron por quitarse la vida. Pero a diferencia de otros suicidios colectivos, los protagonistas no dejaron identificación ni nota alguna explicando su decisión.


Nueve muertos en dos nuevos casos de suicidio colectivo en Japón

TOKIO.- La policía japonesa investiga dos casos separados de
suicidio colectivo después de encontrar nueve cadáveres en diferentes puntos del país. En ambos casos, las personas murieron por inhalar monóxido de cárbono cuando se encontraban dentro de sus vehículos.

Tres chicos y tres chicas de menos de 20 años fueron encontrados muertos en un vehículo aparacado en Miura, al sur de Tokio, según un portavoz policial.

"Creemos que se trata de un
suicidio colectivo", aseguró el agente, que informó de que las puertas y ventantas estaban cerradas y que dentro del coche fueron encontradas varias estufas de carbón, que generan monóxido de carbono.

En el segundo caso, un hombre y dos mujeres, de entre 30 y 40 años, se quitaron la vida en otro vehículo aparcado en Higashi Izu.

El último caso ocurrió el pasado diciembre, cuando tres jóvenes acabaron con su vida por el mismo procedimiento en una carretera forestal en la prefectura de Oita (sur).

Los suicidios colectivos se han convertido en un fenómeno creciente en Japón, posiblemente acrecentado por su impacto mediático.

Por sí solos, numerosos jóvenes japoneses con problemas de depresión posiblemente no serían capaces de dar el paso, pero Internet les ha facilitado la tarea.

Japón tiene la tasa más alta de suicidios del mundo industrializado, con 24,1 por cada 100.000 habitantes. Registra tantos suicidios como Estados Unidos, cuya población duplica a la japonesa


Se incrementa el número de jóvenes que se suicidan por no conseguir trabajo

TOKIO.- Una investigación realizada por la Asociación Nacional de Federaciones Universitarias permitió conocer que en los últimos años, el número de estudiantes universitarios que tomaron la decisión de suicidarse al no encontrar trabajo se viene incrementando de forma alarmante. Las universidades, por su parte, vienen tomando medidas para evitar que el número de suicidios continúe aumentando.

De acuerdo a cifras proporcionadas por el Centro Estudiantil de Beneficios Mútuos, -que cuenta con más de 700 mil estudiantes afiliados a nivel nacional-, en la primera mitad de la década de los años 90 se registraron 50 casos de suicidios de estudiantes; en 1997 la cifra llegó a 80 y en el período fiscal 1999-2000 fueron 99 quienes se quitaron la vida mientras hasta febrero del presente año ya se habían registraron 80 casos.

Por su parte, estadísticas de la Agencia Nacional de Policía revelan que si bien a principios de la década de los años 90 el número de suicidios cometidos por estudiantes de preparatoria y estudiantes universitarios apenas llegó a los 200 casos; en los últimos años las cifra se ha incrementado de manera considerable. Por ejemplo, sólo en 1999 se registraron 363 suicidios y en los últimos años el promedio anual es de 340 suicidas.

Tanto el Centro Estudiantil de Beneficios Mútuos como la Agencia Nacional de Policía coinciden en señalar que la principal causa que llevó al
suicidio a los jóvenes fue el desempleo.

En 1991, la proporción entre la oferta de empleo y el número de postulantes era de 2.86 pero cinco años después el índice cayó a 1.08 disminuyendo también el número de suicidas.

En lo que va del año, siete estudiantes recién graduados se quitaron la vida pero el número de estudiantes graduados el año pasado bordeaba el medio millar. En este caso, los suicidas no distinguen condición económica alguna teniendo en cuenta que tanto estudiantes pertenecientes a famillias acomodadas como también los de clase media tomaron la misma fatal determinación.

PROGRAMA ESPECIAL

Para evitar que la tendencia de suicidios se mantenga en alza, muchos centros universitarios vienen ejecutando una serie de medidas para prevenir que los estudiantes y egresados opten por quitarse la vida, según informó Yomiuri Shimbun.

Por ejemplo, la Universidad de Hiroshima inició el año académico compilando la información de aquellos estudiantes con tendencia al
suicidio. Además, han dispuestos que los catedráticos mantengan continuo diálogo con aquellos alumnos que de manera intempestiva dejan de asistir a clases e incluso con quienes experimentan cambios de comportamiento al no participar en clase.

De otro lado, la Universidad de Fukuoka ha empezado a brindar servicio de asesoría y consultoría psicológica para sus alumnos. Para ello ha habilitado ambientes para brindar masajes, salas de relajación que contribuyan a reducir el stress en los estudiantes.

Por su parte, la Universidad de Ochanomizu inició este año un servicio de consejería desarrollado por profesionales voluntarios quienes semanalmente conversan con los alumnos para conocer su estado de ánimo y brindar ayuda a quien la necesite.


Otros cinco muertos en Japón por un caso de suicidio colectivo

La policía de Takashima, localidad del suroeste de Japón, descubrió el miércoles los cuerpos de cinco jóvenes asfixiados dentro de un vehículo, donde, según todos los indicios, acabaron con su vida en un suicido colectivo.

Según explicó a EFE un portavoz de la policía de esa ciudad, los jóvenes, cuatro hombres y una mujer de entre 20 y 30 años, murieron al inhalar el monóxido de carbono producido por cuatro braseros de carbón portátiles que habían encendido en el vehículo.

Todas las ventanas del automóvil estaban selladas por dentro, añadió el portavoz policial de esa ciudad, situada a unos 350 kilómetros al oeste de Tokio.

Sin contar los fallecidos en este suceso, en lo que va de año al menos 20 jóvenes han realizado suicidios colectivos cuya pauta suele ser la misma.

LOS PACTOS DE LA MUERTE

Desde enero de 2003, más de un centenar de jóvenes japoneses (la mitad de ellos en el último medio año) se han suicidado en estos "pactos de la muerte" que tienen en internet su canal de contacto.

Mientras en 2003, acabaron así con su vida 34 jóvenes, esa cifra se disparó a 55 el año pasado y la proporción es mucho mayor en 2005, hasta el punto que psicólogos y autoridades han llegado a hablar de una auténtica "epidemia de suicidios".


Suicidios superan los 30.000 en Japón por décimo año consecutivo

Jueves 19 de Junio de 2008
05:51
DPA
TOKIO.- El número de suicidios superó en 2007 en Japón por décimo año consecutivo la marca de los 30.000, informó hoy la Agencia Nacional de Policía.

La tasa incluso se incrementó un 2,9 por ciento en 2007 con respecto al año anterior, hasta los 33.093, la segunda cifra más alta de la historia. El mayor número se muertes por propia mano se registró en 2003 con 34.427.

La agencia indicó que el 26 por ciento de los suicidios se ven provocados por depresión, mientras que otras importantes causas son problemas de salud o financieros debido a deudas crecientes.

En junio del año pasado, Japón introdujo una serie de directrices de prevención de los suicidios con el objetivo de reducir la tasa de muertes en más de un 20 por ciento para 2016. Sin embargo, sus críticos afirman que no han sido efectivas, porque no abordan medidas concretas.

El número de suicidios entre las personas de más de 60 años creció un 8,9 por ciento, a 12.107, la cantidad más alta según grupos de edad. En cambio, entre los adolescentes hubo una reducción de un 12 por ciento.

5 comentarios:

Anonymous Hector! ha dicho...

Tendré que ver esa peli, así aprendo más y más de los japoneses, eso de quedar para suicidarse, da mucho de que pensar de algunos padres japoneses, es como esa enfermedad de quedarse encerrado en tu habitación, hay algo que no llego a pillar, si estos chicos viven con sus padres, Qué hacen sus padres al respecto? De todas formas me apunto esa peli para verla en cuanto pueda.
EDIT: que decir que en cuanto la vea, comento

11 de julio de 2009, 18:59  
Anonymous Isma ha dicho...

JODER Mensu, me cago en todas tus muelas, acabo de ver la primera escena y he tenido que parar para desahogarme con este post.

Ale me vuelvo a verla.

17 de julio de 2009, 20:56  
Anonymous Isma ha dicho...

Ea ya la he visto.

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* spoiler - Van detalles del argumento, si la piensas ver no leas *
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Yo creo que se hace apología del suicidio. Te lo presentan como algo kakoi; el mejor rock, los tíos más enchufados, el que más sabe (el joven) frente al que no entiende nada (el adulto). Como en otras películas y anime, te cuelan un rollo metafísico, en este caso para intentar justificar el gore. A ver, podría ser que con tanta rigidez social necesiten desahogarse de alguna manera; pero a mí me parece una peli para el disfrute de los amantes del ketchup y la escabechina.

Lo que me jode es que siempre te intenten colar el rollo metafísico. Si no fuera por eso podría ser como las de Tarantino; pero no, le tienen que dar el toque intelectual de Yo-Soy-El-Arquitecto-De-Matrix. Anda ya...

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Bueno Mensula, ahora que me he tragado tu peli, ahora te ves tú Los Siete Samurais de Kurosawa y me dices qué te parece...

17 de julio de 2009, 20:58  
Anonymous Isma ha dicho...

Por cierto que del tema de suicidio, aunque esta vez ritual, ayer me vi después "Seppuku" de Masaki Kobayashi, gran peli en blanco y negro. Es otra visión, esta vez histórica, sobre cómo han estado viendo el suicidio los japoneses. El seppuku era un acto sagrado digno de todo honor y para el que se te podía considerar "no digno" -o sea que había que pedir permiso jeje.

17 de julio de 2009, 20:59  
Anonymous SelineJoy ha dicho...

Es increible, tienes mucho talento y eres mui sentimental.. he visto la peli y me he informado en muchas cosas sobre Japon y me encantaria ir a verlo. Los recuerdos q tienes guradalos bien porq como ya lo expresas bien, japon es increible..me encantan las fotos y tu historia.
Bss

17 de febrero de 2011, 15:53  

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